sábado, 16 de abril de 2011


Tal vez lo ocurrido entre nosotros no había sido para él más que la incitante y ocasional aventura de una noche. Ante aquel pensamiento, me atravesó el pecho un pinchazo de dolor tan intenso que me cortó la respiración. No podía comprender que aquella noche hubiera sido para él sólo un pasatiempo más o menos placentero. Para mí había sido más, muchos más...

 
¿Sin zapatos de cristal no soy princesa? 
Pues los zapatos de cristal se rompen, te hacen heridas y cortes. 
Salen en historias equivocadas donde el príncipe es de mentira, donde los ratones cosen y cantan. Para ponerme unos incómodos zapatos de cristal, prefiero ir descalza y notar la hierba bajo mis pies.
 
¿sin zapatos de cristal no soy princesa? ¡Pues lo siento, pero prefiero ser normal!
Quizá todo fuera más sencillo si tuviéramos algo que nos señalara el camino, algo como una brújula, que te guiase por el camino correcto. Una pequeña pista, señal, o algo. 
Pero no es así, y muchas veces coges el camino equivocado, pero te vale de darte cuenta de los errores y no volver a cometerlos.

martes, 12 de abril de 2011

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¡Joder! ¿Porqué me duele tanto quererte?
Sabes que te necesito..
Sé que soy celosa, insoportable, que me cabreo por nada... Pero.. ¡Dios! ¡Esque te quiero!
No hay un solo minuto en el que no piense en ti, en tu forma de mirarme, en las veces que me picas, en TODO.
Aveces incluso me cuesta sonreir si tú no estás cerca, por muchas ganas de gritar o de llorar que tenga siempre consigues alegrarme.
Odio no entenderte aveces, porque no sabe scuanto me como la cabeza. Me encanta acariciarte, tumbarme a tu lado, ¿sinceramente? me encantas tú.
Eres mi primer pensamiento al levantarme y el último al acostarme, mis ganas de sonreir.
Presiento escalofrios, sueño su mirada .

lunes, 11 de abril de 2011

...

Que digo qué...
...que digo tantas cosas que no pienso, y pienso tantas que no digo...
y aveces las cosas que digo no sirven de nada, porque lo ivan a hacer las que no digo? Pero al fin y al cabo solo me entiendo yo, y seguiré guardando mis sentimientos, simpre lo he hecho, siempre lo haré... Supongo que eso nunca cambiará.

domingo, 10 de abril de 2011

Era como yo, los mismos gustos, el mismo carácter, la misma forma de actuar...
No era perfecto, al menos no a los ojos del resto, pues está claro que para mi incluso llegó a superar la perfección. Poco a poco se fue convirtiendo en alguien muy especial, con el que, sin saber porque, tendría que compartirlo todo...
Y finalmente acabé queriéndole tanto que casi me dolía.
Pasé de no saber nada de él, a tener que saber constantemente.
Sin saber porqué se convirtió en mi día a día, y yo tragué más de lo que nunca lo había hecho por pasar aunque fuesen 10 minutos con él.